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miércoles, 9 de junio de 2021

PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO: FUNCIONAMIENTO DE LA MEMORIA

 


PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO: FUNCIONAMIENTO DE LA MEMORIA






La memoria es el proceso que nos permite codificar, almacenar y, posteriormente, evocar un recuerdo. Este proceso se realiza de forma estructurada y sistemática y, según realicemos la catalogación (o codificación) del mismo, seremos capaces de recuperarlo de una forma u otra. Es decir, un mismo recuerdo tiene distintas perspectivas por lo que podremos recuperarlo desde distintos puntos de vista. 

Por poner un ejemplo de lo anteriormente dicho, un recuerdo en el que estamos conduciendo, podrá ser recuperado si deseamos recordar un modelo de coche que tuvimos, o si queremos saber qué hicimos esa tarde concreta en la que estábamos conduciendo (si íbamos de viaje, al trabajo, a una boda, etc.), si queremos hablar sobre la conversación que tuvimos con el copiloto o si queremos recordar qué pedales hacen falta activar para conducir un automóvil. Un recuerdo tiene diversos contenidos y su catalogación se realizará desde distintos ángulos. 

Siendo así, la memoria es una herramienta importantísima para la vida de una persona ya que, gracias a ella, nos configuramos como individuos, modela nuestra personalidad y nuestras habilidades a través de lo que podemos extraer de nuestros recuerdos a través del aprendizaje y de la experiencia.  

La memoria no es un proceso único, sino que está basado en el uso de distintas memorias, de distintos procesos que se relacionan entre sí y que tienen, a su vez, distintos fenómenos, subtipos y diferentes bases neurobiológicas, según nos indica en su obra "Psicología del Testimonio" Antonio L. Manzanero.

En los estudios primigenios al respecto, se consideraba la memoria como un proceso unitario para dar paso, con la evolución de las investigaciones, lo que se ha denominado como modelos de memoria multi-almacén.

Según A.L. Manzanero, el primero en proponer esta multiplicidad de procesos dentro de la memoria fue el llamado por Atkinson y Shiffrin (1968) como Modelo Modal en el que el proceso de memoria estaría compuesto por una memoria sensorial por cada modalidad, una memoria a corto plazo y una memoria a largo plazo.  

Según este modelo, el individuo percibe, a través de los sentidos (olfato, vista, gusto, etc.) y, tras permanecer en ella a penas un segundo, es transferida a otro departamento denominado como  memoria a corto plazo. También la memoria a corto plazo borra en un corto espacio de tiempo lo que ha procesado trasladando determinados recuerdos a lo que se llama memoria a largo plazo para permanecer en ella de forma más duradera o desechar lo que no se considera de utilidad. En la memoria a largo plazo, los recuerdos están inactivos a la espera de que se necesite de ellos y sean evocados, pasando durante su uso a la memoria a corto plazo. 

Modelo Modal Memoria (Atkinson y Shiffrin, 1968)






Estos modelos, llamados multi-almacén por la forma en la que se suponía que funcionaba la memoria, como si fueran departamentos distintos y estancos, basaba la recepción de contenido en dos grandes áreas perceptivas, la memoria sensorial visual o icónica y la memoria sensorial auditiva, o ecoica.

 

Estos estudios pronto se vieron refutados por otros posteriores que cambiaban la perspectiva de estudio del modelo de almacenaje de Atkinson y Shiffrin a un modelo basado en los sistemas de procesamiento y que fue introducido en el campo de estudio por los autores Craik y Lockhart en 1972. Ellos postulaban que, dependiendo del proceso utilizado para para retener algo en la memoria será su permanencia en la misma más o menos duradera. Será más corta si se procesa a nivel sensorial, algo más larga si se procesa a nivel fonológico y más duradera si se procesa a nivel conceptual. 


También se evolucionó sobre estos estudios y, en 1984, el autor Broadbent expone su modelo cruz de malta para explicar la estructura de la memoria. En esta cruz, compuesta por cuatro almacenes vemos que ya no es una estructura lineal, es decir, una categoría de memoria no da paso a otra, si no que la transferencia de información puede darse en cualquier dirección entre esos cuatro almacenes. Además, no necesita que un estímulo inicie el proceso de memoria. Estos cuatro almacenes fueron denominados como: almacén de salidas motoras, almacén asociativo a largo plazo, almacén sensorial y memoria de trabajo abstracta. 





Es en 1988 cuando Cowan propone un modelo que, aunque conserva la estructura tradicional de almacenaje de memoria sensorial, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo, propone un ejecutivo central que dirige la atención y el procesamiento voluntario. Además, distingue entre dos tipos de procesamientos, el automático y el controlado en los que tendrá mucho peso la atención que se presta a lo que se quiere memorizar. 





Se puede colegir de lo anterior que la percepción, a no ser que estemos hablando de un falso recuerdo (pueden ser producto de alucinaciones, por ejemplo) y la memoria son procesos cognitivos que tienen relación. En un primer momento experimentamos una sensación, un estímulo el cual percibimos y que será el primer paso para generar un recuerdo. Y no es sólo la percepción de una sensación sino el significado que le damos a esa sensación. Por ello, entre los procesos de la percepción, nos indica A.L. Manzanero (2008), se encuentran la detección de dicha sensación, la discriminación de la misma, su reconocimiento y su identificación y, en todos estos procesos, interviene la memoria. 

Aunque Atkinson y Shiffrin en su modelo de almacenaje de 1968 proponían un registro sensorial por cada modalidad sensorial (gusto, olfato, vista, oído y tacto), más tarde se centraron los estudios en dos de ellas. 

La memoria icónica o visual sería aquella que, al percibir un estímulo a través de la vista, almacena la imagen, de forma categorial, mediante un registro de tipo perceptivo y sensorial. 

La memoria ecoica o auditiva parece indicar que funciona de forma muy parecida a la visual y que también tiene una forma de almacenamiento categorial y un registro de tipo perceptivo y sensorial. En ambos casos, el tiempo de retención es inferior a dos tres segundos. 

De forma general se plantea que, una vez ha pasado el ítem por la memoria sensorial es trasladado a la memoria a corto plazo (MCP). En un principio se consideraba este tipo de memoria como principalmente retentivo, un paso previo a la retención definitiva al ser trasladado el recuerdo a la memoria a largo plazo (MLP) así como el almacén que se encargaba de la recuperación del recuerdo ya que es en esta memoria, la de corto plazo, en la que se activa un recuerdo que se ha recuperado de la memoria a largo plazo. Al centrarse los estudios en esta capacidad ejecutiva de la memoria a corto plazo, se ha ido determinando que es, además de retentiva y ejecutiva, una memoria operativa, como indica A.L. Manzanero. Esto quiere decir que esta memoria de trabajo está presente en procesos cognitivos tales como el razonamiento, la comprensión y el aprendizaje siendo "el conjunto de símbolos que, en un momento dado, se encuentran activos y están siendo utilizados voluntariamente por el sujeto" (Santiago y Gómez, 2006, pág 74). Esta memoria estará activa mientras esté activa la atención y decaerá cuando la atención se desvíe a otro ítem. 

Así pues, la memoria operativa, según Baddeley y Hitch (1974), a diferencia de la memoria a corto plazo, sería un sistema dividido  a su vez en diferentes componentes los cuales serían: el ejecutivo central, que controla y regula esta memoria a través de tres sistemas subsidiarios (el bucle fonológico, encargado de la función verbal, la agenda viso-espacial, que mantiene activa la información de carácter icónico, viso-espacial y el almacén episódico, que guarda la información procedente de varias fuentes codificándola de forma cronológica e integral. Es decir, integra todo lo anterior y le da un marco temporal). 




La capacidad de la memoria a corto plazo es limitada y depende del tipo de estímulo que esté procesando. Se sabe que la memoria a corto plazo puede retener mejor estímulos auditivos que visuales y esta capacidad aumenta si lo que está percibiendo puede formar un grupo (no es lo mismo recordar letras al azar que un grupo de letras que formen una palabra) 

En cuanto al olvido en la memoria a corto plazo, se puede observar que puede ser olvidado o bien por la aparición de una interferencia, otro estímulo, o bien por el paso del tiempo que hace que la huella se borre de esta parte de la memoria. 


Por último, nos encontramos con la memoria a largo plazo la cual se compone de la memoria episódica la cual "maneja las huellas de memoria compuestas por información central y los elementos contextuales que la acompañan. Representa las propiedades o atributos perceptivos de los estímulos con un referente autobiográfico, esto es, la huella de la memoria está fechada temporalmente y localizada espacialmente respecto al propio sujeto y a otros sucesos." (A.L. Manzanero, 2008, pág 38) Son nuestros recuerdos. Y también de la memoria semántica que "trabaja con información conceptual que tiene referencias cognitivas sobre hechos o sucesos genéricos y sobre conocimiento general. Por definición la información semántica es a-contextual o no autobiográfica. Son nuestros conocimientos" (A.L. Manzanero, 2008, pág 38). 


Todos estos estudios siguen en constante revisión y evolución, tanto es así que, recientemente, según el neurocientífico argentino Jorge Medina, a día de hoy sabemos que no es necesario que el recuerdo pase por la memoria de corto plazo para ser enviado  a la memoria a largo plazo como se ha pensado hasta hace poco. Es decir, son dos sistemas o procesos independientes y la memoria a largo plazo no se alimentaría de la memoria a corto plazo. 



Referencias:

Puebla, A. L. M. (2008). Psicología del testimonio. Ediciones Pirámide.


Ballesteros, S. (1999). Memoria humana: investigación y teoría. Psicothema, 11(Número 4), 705-723. Recuperado a partir de https://reunido.uniovi.es/index.php/PST/article/view/7499

https://www.youtube.com/watch?v=ZIRAc9tnSrU&t=519s. (2021, 8 junio). [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=ZIRAc9tnSrU&t=519s


Gutierrez-Garralda & Fernandez-Ruíz, Revista eNeurobiología 2(3):030511, 2011 Recuperado a partir de https://www.researchgate.net/publication/237090221_Sustrato_neuronal_de_la_memoria_de_trabajo_espacial


Suárez Márquez, N. (2016)  Modelos de memoria, definición. Modelos estructurales. Recuperado de https://slideplayer.es/slide/10595988/

Castellá, J. (2010) El efecto de similitud en la memoria de trabajo visual mediante tareas de reconocimiento. Recuperado de https://www.researchgate.net/figure/Figura-15-Esquema-simplificado-del-modelo-de-Cowan-1988_fig4_279469193

Lechuga, M.T., (2016) Memoria de trabajo. Recuperado de https://www.researchgate.net/figure/Figura-83-Modelo-de-Baddeley-2000-21-El-bucle-fonologico-El-bucle-fonologico-es-el_fig1_299537154



domingo, 18 de marzo de 2018

PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO: INTRODUCCIÓN E HISTORIA


BREVE HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO


Una de las pruebas sobre las que puede sustentarse una investigación o, incluso, una condena a un acusado, puede ser un testimonio de una víctima o de un testigo. Su peso dentro del sistema judicial es, y ha sido históricamente, de suma importancia por lo que se convierte en algo muy relevante el poder estimar si, dicho testimonio, es verídico o no lo es. 

La Psicología del Testimonio busca entender cuáles son los mecanismos que utiliza la memoria para registrar las vivencias de las personas así como cuáles son los mecanismos que utiliza el individuo para recuperar dichos recuerdos. 

Esta disciplina también se ocupa de analizar qué factores pueden influir en la forma en la que un individuo registra (o recupera) un recuerdo y también cuáles son las formas en las que es más conveniente abordar la conversación en la que un investigador desea obtener información relevante para el esclarecimiento de un caso.

Aunque esta preocupación por la veracidad de los testimonios y cómo conseguirlos de manera más eficaz parece una cuestión relativamente moderna, podemos remontarnos a tiempos remotos para encontrarnos con textos que ya incluyen dudas razonables respecto al tema que tratamos. 

Directorium Inquisitorum
Cabe destacar en el Directorium Inquisitorum del inquisidor general de Aragón Nicolás Aymerich (Nicolau Eimeric, en su catalán natal) del siglo XIV la siguiente frase: "El inquisidor deberá cuidarse de no proporcionar escapatorias al acusado por la forma como realice el interrogatorio. Para evitar este inconveniente, las preguntas tendrán que ser siempre vagas y generales. Nunca serán excesivas la prudencia, circunspección y firmeza que un inquisidor emplee en el interrogatorio de un acusado”. Es decir, se daban instrucciones concretas a los inquisidores para intentar no distorsionar las respuestas de los interrogados.

Marqués de Beccaria
Más adelante, Cesare Beccaria, en su tratado "De los delitos y las penas" publicado en 1764 y que revolucionó el sistema judicial de su época y que sirvió de base para la evolución de los sistemas legislativos y judiciales del mundo occidental, apunta lo siguiente: "es casi ninguna la creencia que debe darse a un testigo cuando el delito que se averigua consiste en palabras porque el tono, el gesto, todo lo que precede y lo que sigue, las diferentes ideas que los hombres dan a las mismas palabras, las alteran y modifican de tal manera que es imposible repetirlas, tales precisamente como fueron dichas" Es decir, el Marqués de Beccaria pone en duda con sus palabras que los testimonios  que requieren repetir un conversación puedan ser tomados en consideración de forma aislada, es decir, en sí mismos, sin contar con más pruebas que avalen su veracidad. 


Ya a finales del siglo XIX, de la mano de estudiosos de la Psicología como Hermann Ebbinghaus se pone el foco de estudio en el funcionamiento de la memoria. Se realizan distintos experimentos para tratar de averiguar cómo se quedan grabados los recuerdos y, casi de forma paralela, surgen los primeros estudios sobre el uso de la memoria en las declaraciones de los testigos.

Hugo Münsterberg
En 1897, el autor contemporáneo de Hermann Ebbinghaus y también psicólogo, Hans Gross,  dedica sus estudios al análisis de la exactitud de los testimonios, así como al estudio de la percepción , el funcionamiento de la memoria y a la forma en la que se debe tomar declaración a los participantes de un delito. Todas sus conclusiones sobre estos y otros temas relacionados con la memoria son publicadas en su libro Kriminalpsychologie.

En 1908 encontramos la publicación del primer manual específico sobre Psicología del testimonio de la mano del psicólogo germano-estadounidense Hugo Münsterberg, On the witness stand, el cual sirvió de base para el desarrollo de la psicología forense, tal y como la conocemos hoy. En su libro aboga por la necesidad de incluir la psicología en los procesos de investigación judicial aplicándola a distintos ámbitos, entre los que se encontraba, la toma de declaración y la comprensión del funcionamiento del registro del recuerdo y el de su recuperación. Una de sus grandes aportaciones fue que, las "ilusiones" (como él denominaba a lo que ahora entendemos como "percepciones") son individuales y que tienen que ser entendidas como tales en un testimonio. Otra de ellas fue el foco que puso en la sugestión que se puede imprimir en un interrogado dependiendo de cómo se realice la entrevista o interrogatorio. 

Unos años más tarde, en la década de los años 30 del siglo XX, el psicólogo británico F.C. Barlett, considerado como el primer psicólogo que hizo uso de la psicología experimental (es decir, de la idea de que la psicología humana y animal se puede conocer a través del método científico, de la observación y el análisis en base a  experimentos con individuos y animales), es también el precursor de la psicología cognitiva. Es por ello que en sus estudios podemos encontrar análisis de conceptos muy importantes en la disciplina de la psicología del testimonio ya que ahonda en el funcionamiento del aprendizaje, la percepción y la memoria. 

Juicios de Nuremberg
Es tras la II Guerra Mundial, cuando la Psicología del Testimonio, según el Dr A.L. Manzanero (2006), sufre un parón teórico y académico de varias décadas. El foco que tenía la disciplina puesto en la forma de obtener un testimonio veraz y en el conocimiento del funcionamiento de la memoria da paso al interés sobre la detección del Es decir, la psicología se centra en el estudio del aprendizaje y, fundamentalmente, de la corriente de la psicología conocida como el conductismo. Por si alguien se pregunta qué es el conductismo, yo se lo digo brevemente. Para eso estamos. Esta corriente de la psicología estudia el comportamiento del ser que se estudia, su conducta, entendiéndola como un conjunto de estímulos y respuestas. engaño, introduciendo factores psicofisiológicos y conductuales.

En los años 70 del siglo pasado, como casi todo lo que tiene que ver con estudios en ciencias sociales, vendrá de la mano de investigadores del mundo de habla inglesa.  Uno de los primeros trabajos reivindicando los estudios sobre la Psicología del Testimonio fue el realizado por Buckhout (1974) titulado "Eyewitness Testimony". Pero es la magnífica investigadora Elizabeth Loftus, especialista en Psicología de la Memoria, uno de los principales motores de que la Psicología del Testimonio haya seguido desarrollándose hasta nuestros días. 

Loftus escribió un libro, con el mismo título que el artículo de Buckhout,  donde recuperaba los estudios de principios de siglo y recopilaba los realizados durante la década de los setenta. Esto impulsó una nueva oleada de estudios al respecto. 

Es en estos años en los que los estudios se centran en temas tan relevantes como las falsas memorias, el testimonio infantil, los análisis de credibilidad (que remplazan a los de detección de la mentira) y la identificación de personas.

Avanzamos, son los años 80 y hay un hito biológico que revoluciona el mundo de la identificación de las personas, el ADN. A raíz de la aparición de esta técnica forense, empezaron a revisarse casos en los que se había condenado a personas que, tras el análisis de ADN, se demostraba eran inocentes. Muchos de esos casos, se habían basado en el testimonio de las víctimas o de testigos oculares que habían aportado, con o sin intención, falsos testimonios o identificaciones erróneas. Siendo así, proliferaron los estudios que profundizaban en las técnicas a seguir para poder obtener la información de forma fiable y para conocer, más en detalle, cómo se registra y recuperan los recuerdos y qué puede influenciar en ambos procesos. 

Una década más tarde los estudios se centrarán en cómo se puede garantizar la credibilidad de los testimonios emitidos por víctimas o testigos. 

A partir de este momento, esta rama de la psicología se afianza y se empieza a impartir en los grados de Psicología y, posteriormente de Criminología, del mundo entero, formando asociaciones que avalan, fortalecen y aseguran su desarrollo actual y futuro.



Referencias:  

"De los delitos y las penas" Beccaria, C. 1764. Edición consultada publicada por Universidad Carlos III de Madrid, 2015. 

"Hitos de la historia de la psicología del testimonio en la escena internacional" Manzanero, A.L. Boletín de Psicología, Nº 100, Noviembre 2010. 

http://onthewitnessstandhm.blogspot.com.es/ 

https://www.edition-originale.com/en/antique-books-1455-1820/religions/eymerich-directorium-/inquisitorum-1587-48356 IMAGEN 17/03/18

https://psicolebon.wordpress.com/tag/hugo-munsterberg/ IMAGEN 18/03/18

http://rodrigorobert.blogspot.com.es/2006/12/frederic-bartlett-y-la-nocin-de.html IMAGEN 18/03/18

http://elmolinoonline.com/el-dia-en-la-historia-noviembre-20-1945-comienzan-los-juicios-de-nuremberg-contra-atrocidades-de-los-nazis/ IMAGEN 18/03/18

martes, 28 de febrero de 2017

PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO: TESTIMONIOS INFANTILES




PSICOLOGÍA DEL TESTIMONIO: TESTIMONIOS INFANTILES


Cuando un investigador esta trabajando en un caso que tuvo lugar hace tiempo, puede encontrarse ante la necesidad de interrogar a personas que, en el momento en el se dieron los hechos, eran niños. En estos casos, el investigador se enfrenta a un testimonio infantil de carácter autobiográfico y, por lo tanto, debe tener en cuenta que la codificación del recuerdo cuenta con unas características especiales que son diferentes a las de la edad adulta. 


Sigmund Freud
En general, los seres humanos no conservamos recuerdos de nuestros primeros años de vida. Este suceso es conocido en el mundo académico como amnesia infantil , que daría paso a la codificación de recuerdos aislados e inconexos durante un período determinado de tiempo. Para explicar la amnesia infantil, debemos echar mano de autores como Moscovitch, que asegura que se debe a fallos neuronales dado que el sistema que se encarga de la codificación todavía no está desarrollado en su plenitud; a S. Freud, que aseguraba que sí codificamos los recuerdos a edades tempranas, pero que estos se ven reprimidos por motivos emocionales o, como afirman otros autores, se debe a que los recuerdos codificados antes del dominio por parte del sujeto del lenguaje, son imposibles de recuperar desde una perspectiva distinta tras el aprendizaje de la lengua materna. 

La exactitud del recuerdo infantil ha sido estudiada por diversos autores. En un principio, comparando la exactitud del recuerdo libre entre niños de edades comprendidas entre los 7 y los 13 años, y adolescentes de entre 13 y 18, se pensó que el recuerdo de los primeros era significativamente peor que el de los segundos (Stern, 1910). Sin embargo, estudios más recientes muestran que esto no es así, Es cierto que los niños son peores que los mayores en recuerdo libre, dado que proporcionan menos información sobre un mismo suceso, pero la información que proporcionan tiene un alto grado de exactitud, incluso si son interrogados semanas después de haber acontecido el hecho a recordar (Orstein, Shapiro, Clubb, Follmer y Baker-Ward, 1997

Por otro lado, se ha descubierto, que los niños más pequeños pueden encontrar problemas para discriminar entre esquema general y detalles episódicos más concretos. Es decir, pueden confundir detalles ocurridos en dos circunstancias que son similares, pero ocurridas en distintos momentos.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de interrogar a un menor es su mayor predisposición a ser sugestionados. Varios psicólogos de principios del s.XX  tales como Stern o Varendonck, realizaron estudios que parecían demostrar que los testimonios infantiles eran poco o nada fiables por su gran capacidad para ser sugestionados por rumores, preguntas guiadas o la propia imaginación de los menores. Varendonck hizo un estudio en el que preguntaba a 18 menores si la barba de su profesor era negra, 16 de ellos contestaron afirmativamente cuando el profesor ni siquiera tenía barba.

Más adelante, a finales del siglo XX, se realizaron diversos estudios al respecto de manos de importantes investigadores tales como Loftus, Dale, Clarke-Stewart o Goodman, que parecían demostrar que, cuanto menor es el niño, más fácilmente sugestionable es pero que, en el caso de que el interrogatorio o entrevista no esté manipulado, la exactitud de sus recuerdos es altamente fiable. Otros estudios paralelos indicaban  otros resultados, ya que las diferencias encontradas entre pruebas realizadas a niños de diversas edades no diferían tanto de los resultados obtenidos en la realización de las pruebas a individuos universitarios (Marin, Holmes, Guth y Kovac, 1979) Estos estudios indican que los niños aumentan su capacidad de resistencia a los intentos de sugestión a medida que avanzan en edad y buscan la explicación a este hecho en su menor desarrollo de la capacidad metamenemónica (que evita la intrusión en los recuerdos) y a su confianza en la autoridad del adulto que les realiza la entrevista. 

Otros autores indican que también es un factor a tener en cuenta a la hora de que un menor sea más o menos sugestionable su nivel de inteligencia. A mayor nivel de inteligencia menor es la sugestión que se puede practicar sobre el menor interrogado (Gignac y Powell, 2006 y Chae y Ceci 2005)

Por último, se ha demostrado que los niños son más sugestionables si se les pregunta por sucesos que no han vivido en primera persona, como por ejemplo, sobre historias que han leído, visto en una película, etc. 
Otro factor a tener en cuenta a la hora de interrogar a un menor es su capacidad para discriminar entre recuerdos reales o imaginarios. En general, los estudios apuntan que no existen grandes diferencias entre niños y adultos a la hora de discriminar recuerdos reales o imaginarios. Si bien es cierto que los niños pueden tener alguna dificultad a la hora de discriminar entre si algo ha sucedido realmente o lo han imaginado cuando la acción es protagonizada por una persona que no son ellos mismos. Sobre todo si lo imaginado es coherente con la realidad que están acostumbrados a vivir.

En cuanto a la capacidad de los niños para recordar una cara, las investigaciones apuntan a que la memoria de estos no difiere demasiado de la de los adultos. Sí se ha observado que describen mejor un rostro con un método guiado (por ejemplo por medio de un retrato robot) que de forma libre, aunque se cree que no es debido a características de la memoria, sino a que no poseen todavía un dominio del lenguaje suficiente como para realizar descripciones más precisas y adecuadas. 



Referencias:

  • https://www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&ved=0ahUKEwiU_p6N76_SAhXlL8AKHdafDB8QjhwIBQ&url=http%3A%2F%2Fconexiones.digital%2Fsigmund-freud-y-el-psicoanalisis%2F&psig=AFQjCNEoaoV7d07iHeABXEa41jKx5nYb1w&ust=1488270841625815 IMAGEN 27/02/17
  • Psicología del Testimonio, una aplicación de los estudios sobre la memoria. Manzanero, A.L. Ed. Pirámide (Grupo Anaya S.A.) Madrid, 2008
  • http://www.creadess.org/index.php/informate/desarrollo-humano1/desarrollo-personal/22517-como-hago-para-que-mi-hijo-obedezca  IMAGEN 28/02/17









viernes, 3 de febrero de 2017

PSICOLOGÍA CRIMINAL: EL RECUERDO II



ASPECTOS QUE CONDICIONAN LA CODIFICACIÓN DEL RECUERDO: EL SUJETO 



Como comentaba en mi la primera parte de este post, Psicología Criminal: El recuerdo,  "a la hora de registrar un recuerdo en la memoria, el ser humano se ve condicionado por algunos aspectos o factores que harán que dicho registro tenga unas características u otras, que perdure más o menos en el tiempo y que, en definitiva, sea más o menos veraz.


Por eso, la persona que va a realizar un interrogatorio, deberá tener en cuenta las condiciones en las que el recuerdo se ha grabado en la mente del interrogado, para poder darle más o menos peso a las respuestas que obtenga a sus preguntas."




Ya expuse anteriormente que, uno de los factores que condiciona la codificación del recuerdo es el tipo de suceso que se ha de recordar, siendo el factor que hoy voy a abordar la persona que vive la experiencia a codificar.

* Según las características del sujeto el tipo de codificación del recuerdo será distinto:


a) Género: En general, no existen diferencias biológicas que atiendan a los distintos géneros en el funcionamiento de la memoria. Sin embargo, sí se ha apreciado diferencia en la codificación del recuerdo por géneros debido a la diferencia de experiencia vital vivida y de intereses que acercan más las personas del mismo género. Esto hace que por géneros nos fijemos en cosas distintas al vivir un suceso.


b) Edad: Esta variable marca una diferencia fundamental a la hora de describir un suceso (los niños tienen menos vocabulario, por ejemplo), pero la codificación es la misma independientemente de la edad. Es cierto que los ancianos, en general, tienen más dificultad en la percepción, pueden tener más problemas para identificar personas o para recordar los detalles secundarios, pero no tienen por qué ser problemas de memoria.


c) Experiencias y estereotipos: La memoria está altamente condicionada por la experiencia que ha vivido el sujeto con anterioridad al suceso y, también, con la experiencia vivida en el tiempo que transcurre entre el suceso y el momento en el que lo recuerda. Los estereotipos rellenan las lagunas de la memoria y, si el suceso es coherente con el estereotipo, éste se recordará mejor.


d) Ansiedad: Si el sujeto tenía sensación de peligro o sufría ansiedad en el momento del suceso, al recordarlo volverá a revivir esas sensaciones. Estos estados de ánimo centran la atención del sujeto en los detalles centrales, haciendo que no registre con igual nitidez (o que no los registre en absoluto) los detalles periféricos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, ante un mismo suceso (un robo a mano armada, por ejemplo) no todos los sujetos que lo vivan tienen que experimentar las mismas sensaciones. Es decir, habrá testigos de un mismo suceso que hayan experimentado miedo o ansiedad y otros no, o en mayor o menor medida, por lo que sus recuerdos podrían ser distintos.


e) Emoción: En general, en la sociedad en la que vivimos tenemos un sistema cultural y educacional que premia los sucesos positivos en detrimento de los negativos, que suelen castigarse. Siendo así, la memoria está más entrenada para recordar los sucesos positivos y agradables, que son los que tendemos a premiar.



En este sentido hay dos factores que se han de tener en cuenta:


  • Dependencia emocional: Si, en el momento en el que estamos recuperando el recuerdo (es decir, recordando un suceso) tenemos un estado emocional concreto (alegre, triste, etc.) recordaremos mejor un recuerdo que tenga ese mismo estado emocional. Es decir, si el recuerdo es triste y, en el momento de recordarlo, estamos también tristes, lo recordaremos mejor. 
  • Congruencia emocional: En estados emocionales neutros se recuerdan mejor los estados emocionales que tuvimos al vivir el suceso. 


Añadir, por último a este apartado, que las personas que sufren depresión en el momento del suceso tiene una menor y peor codificación, porque su estado depresivo hace que el funcionamiento de la memoria se vea condicionado por la afectación que sus recuerdos tengan sobre su biografía personal.


f) Hechos traumáticos: Si el suceso a codificar es de carácter traumático para la persona que lo vive se tenderá a recordar mejor los detalles centrales que los periféricos. Por otro lado, no está demostrado que la vivencia de un hecho traumático pueda provocar ausencia de memoria.



g)  Implicación: Este factor condiciona el foco atencional, lo que hará que distintos testigos de un mismo suceso se fijen en detalles distintos del mismo atendiendo al grado de implicación que tengan en el suceso. Por ejemplo, si un padre acude a ver a su hijo tocar en directo un instrumento normalmente tendrá más detalles que recordar que el amigo del trabajo que le acompañe.


h) Drogas: Si el sujeto está bajo los efectos de algún tóxico su codificación se verá alterada. Dicha alteración dependerá del tipo de tóxico, la cantidad, cómo le afecte al sujeto, etc.





Referencias:

"Psicología criminal", Soria Verde, M.A., Saíz Roca, D. Pearson Educación S.A., Madrid 2005.

http://www.psiquiatria.com/psiq_general_y_otras_areas/psiquiatria_legal/psicologia-del-testimonio-concepto-y-factores-moduladores-que-influyen-en-el-testimonio/ 07/02/15

- http://pequebebes.com/ancianos-y-ninos-aspectos-comunes/ 03/02/17 IMAGEN

-http://www.accionpreferente.com/estilo-de-vida/las-20-cosas-que-necesitas-dejar-ir-para-ser-feliz/ 03/02/17 IMAGEN

- http://www.drlopezheras.com/2014/10/drogas-como-reducir-los-riesgos-si.html 03/02/17 IMAGEN




sábado, 7 de febrero de 2015

PSICOLOGÍA CRIMINAL: EL RECUERDO I



ASPECTOS QUE CONDICIONAN LA CODIFICACIÓN DEL RECUERDO I: EL SUCESO



A la hora de registrar un recuerdo en la memoria, el ser humano se ve condicionado por algunos aspectos o factores que harán que dicho registro tenga unas características u otras, que perdure más o menos en el tiempo y que, en definitiva, sea más o menos veraz.

Por eso, la persona que va a realizar un interrogatorio, deberá tener en cuenta las condiciones en las que el recuerdo se ha grabado en la mente del interrogado, para poder darle más o menos peso a las respuestas que obtenga a sus preguntas.





Estos aspectos pueden dividirse en dos grandes grupos, las características del suceso (tema de este post) y las características del propio sujeto que protagoniza el recuerdo (tema del que se hablará más adelante).


Una de las cosas a tener en cuenta serán las características del hecho en sí mismo, es decir, qué es lo que ha pasado en ese momento. No es lo mismo el recuerdo de haber vivido un robo, al de haber oído como otro nos cuenta un robo. Tampoco es lo mismo un suceso que consiste en un asesinato, a uno que consiste en la celebración del cumpleaños de un hermano. Siendo así, el recuerdo será de peor calidad cuanto más violento sea el hecho vivido (el estrés influye negativamente en el registro de la memoria) y también cuanto mayor protagonismo haya tenido el entrevistado en el suceso (será peor la codificación del recuerdo en el caso de ser amenazado con una pistola que si vemos cómo alguien es amenazado con una pistola). 

Otro aspecto a tener en cuenta serán las condiciones perceptivas, hecho que al ser un trabajo sensorial es un acto subjetivo de cada individuo, lo que nos dice que un mismo suceso será percibido de distinta manera por distintos participantes.

Dentro de este apartado encontramos como elementos influyentes en el registro del recuerdo:

  • la percepción de la luz, en el que se ha demostrado que la capacidad del ojo humano es mayor para adaptarse a un incremento rápido de luz que para adaptarse a la penumbra.
  • la percepción de los objetos, ya que se percibirán peor los objetos pequeños, los que estén lejos, los poco delimitados o los que se encuentren muy próximos entre sí.
  • la percepción del color, ya que cuando hay poca luz los recuerdos se registran en blanco y negro o en escala de grises y, más tarde, al recuperar el recuerdo, el cerebro lo pigmenta usando colores de otros recuerdos para los mismos o similares objetos y circunstancias.
  • la percepción del movimiento, que puede suceder que se dé un movimiento y no lo percibamos (pensamiento ausente) o viceversa. 
  • la percepción del sonido, que dependerá de cuan lejos se dé dicho sonido.

Por otro lado, en los hechos que vivimos hay detalles centrales que son a los que les prestamos más atención y, por lo tanto, son detalles que recordaremos con más precisión y que se registran de forma más ajustada a la realidad, y los detalles periféricos que perdurarán menos en la memoria y cuya cualidad será menor que la de los detalles centrales. Es fundamental, en una en un interrogatorio saber percibir qué detalles pueden ser centrales para el testigo, víctima o victimario.

Por último, otro de los factores que influirá en la calidad del recuerdo es la familiaridad que se tenga con el hecho acontecido. Si es un suceso que vivimos con cierta frecuencia nuestro recuerdo será mejor, así como si es es un hecho sobre el que tenemos conocimientos o experiencia.

Todos estos factores deberán ser tenidos en cuenta a la hora de realizar un interrogatorio para saber en qué puntos incidir y cómo hacerlo. También serán elementos que condicionarán la manera de interpretar los resultados de dicho interrogatorio.



Referencias: "Psicología criminal", Soria Verde, M.A., Saíz Roca, D. Pearson Educación S.A., Madrid 2005.
http://www.psiquiatria.com/psiq_general_y_otras_areas/psiquiatria_legal/psicologia-del-testimonio-concepto-y-factores-moduladores-que-influyen-en-el-testimonio/ 07/02/15





ASPECTS OF DETERMINING THE CODING OF REMEMBRANCE I: THE EVENT

When registering a remembrance in the memory, the human being is conditioned by certain aspects or factors that make such registration has characteristics or other lasting roughly in time and that, ultimately, more or less truthful.

Therefore, the person who will conduct an interrogation, must take into account the conditions in which the memory has been etched in the minds of the respondent, to give more or less weight to the answers you get to the questions given.






These aspects can be divided into two groups, the characteristics of the event (subject of this post) and the characteristics of the person himself who is living the event (topic that is discussed later).




Things to consider are the characteristics of the act itself, ie what has happened in that time. It is not the same the memory of having experienced a robbery, than having heard as another tells a robbery. Nor is it an event that involves murder, or one consisting of the birthday celebration of a brother. Thus, the memory will be worse the more violent quality is the fact lived (stress negatively affects the memory record) and the greater prominence has had the respondent in the event (it will be worse encoding of memories in the case being threatened with a gun than if we see someone is threatened with a gun).

Other aspects to consider are the perceptual conditions, a fact that being a sensory work is a subjective act of each individual, which tells us that one event will be perceived differently by different participants.

Within this section are as influential elements in the register of memories:

  • perception of light, which has been shown that the ability of the human eye is greater to accommodate a rapid increase of light to suit the penumbra.
  • the perception of objects as small objects collected worse, those who are far away, the little delimited or those who are very close together.
  • color perception, since in low light memories are recorded in black and white or grayscale and, later, to recover the memory, the brain uses color pigments from other memories for the same or similar objects and circumstances.
  • motion perception, it may happen that a movement occurs and not feel it (absent thinking) or vice versa.
  • the perception of sound, which depend on how far this sound occurs.

Furthermore, in fact we live there are central details that are those that we pay more attention to and, therefore, are details that recall more accurately and are recorded more tightly to reality, and peripheral details that will remain less time in memory  and whose quality is lower than the others. It is essential, in a sense in an interrogation knowing what details may be central to the witness, victim or victimizer.


Finally, another factor that influences the quality of memories is the familiarity that this fact happens. If it is an event which we live quite often our memory will be better, also if it is a fact on which we have knowledge or experience.

All these factors must be taken into account when performing an interrogation to know what are the impact points and how to do the interrogation. They will also be elements that will determine how to interpret the results of the results.


References: "Psicología criminal", Soria Verde, M.A., Saíz Roca, D. Pearson Educación S.A., Madrid 2005.
http://www.psiquiatria.com/psiq_general_y_otras_areas/psiquiatria_legal/psicologia-del-testimonio-concepto-y-factores-moduladores-que-influyen-en-el-testimonio/ 07/02/15