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viernes, 30 de septiembre de 2016

ANTROPOLOGÍA FORENSE




PALEOPATOLOGÍA FORENSE I



La paleopatología forense es una disciplina que se encarga del estudio, a través del análisis de restos óseos, de las enfermedades padecidas por el ser vivo hallado, pudiendo diferenciarlas de los traumatismos provocados por golpes, heridas por armas blancas o de fuego, etc. Asimismo, sirve para determinar el entorno, o entornos, en el que los restos han sido depositados con el estudio de los vestigios orgánicos de los propios restos. Por último, la paleopatología forense, será capaz de determinar si las enfermedades y traumatismos hallados en los restos han sido padecidos por el individuo antemortem (en vida), perimortem (en vida, pero en los momentos cercanos al fallecimiento del individuo) o postmortem (una vez ocurrido el óbito. En este caso ya no se hablará de enfermedades al no ser ya un organismo vivo)

Dentro de la investigación antropológica, el estudio de los restos óseos va a aportar una serie de información que va a permitir, en algunos casos, la identificación del individuo encontrado, así como las enfermedades sufridas y las causas que le llevaron a la muerte. 

Uno de los parámetros a analizar es la llamada "identificación biológica". Dentro de este análisis podremos averiguar datos como el sexo del individuo debido a las diferencias morfológicas existentes entre los dos géneros, tales como la forma, tamaño y disposición de los huesos de la pelvis (entre otros). 
Pelvis femenina y pelvis masculina

También podremos averiguar, teniendo la posibilidad de analizar el grado de inserción muscular de determinados huesos, la altura y complexión del individuo en el momento de la muerte, lo cual también ayudará a concretar la edad que tenía al morir. 

Para averiguar estos últimos parámetros se puede basar el análisis en el grado de fusión de las epífisis dado que, dependiendo de la edad del individuo, éstas estarán menos (más joven) o más fusionadas (más mayor) Si tiene todos los huesos fusionados, sabremos que el individuo cuenta con más de 27 años de edad, por lo que podremos fijarnos en otros parámetros para seguir concretando la edad del individuo, tales como el grado de osificación de los cartílagos o su evolución dentaria. 

Otro de los parámetros sobre los que nos puede arrojar luz la paleopatología forense es el conocido como "identificación positiva", lo cual nos permitirá identificar a un único individuo dentro de un grupo homogéneo más grande. Es decir, dentro de un núcleo de población que cuenta con unas características similares, este análisis nos permitirá identificar a un individuo, por lo que este apartado es de vital importancia en términos criminológicos. 

En primer lugar, si el investigador cuenta con documentación médica con la que comparar lo obtenido de los restos, la identificación será rápida y eficaz. Radiografías de traumatismos, de las piezas dentales, etc., pueden ser de gran utilidad a la hora de relacionar unos restos óseos con la persona que fue en vida. 

Consecuencias de bruxismo
Dentro de este análisis (identificación positiva) vamos a encontrar distintos marcadores que irán dando pistas sobre la identidad del individuo. Tal es el caso de los marcadores de estrés laboral. Es decir, todas aquellas marcas que podamos encontrar en los restos que se hayan producido por posturas realizadas con gran repetición debido a un tipo concreto de profesión. Dentro de este apartado se puede incluir aquellos marcadores que se han registrado en los huesos por actividades realizadas con gran repetición por actividades no relacionadas con la actividad profesional (por una afición, como lo puede ser, por ejemplo, la escalada) y aquellas enfermedades derivadas de las actividades mencionadas anteriormente, laborales o personales, como puede ser el bruxismo provocado por una actividad laboral estresante. 

Proceso wormiano
Polidactilia podal
La "variabilidad morfológica" es también un parámetro digno de análisis en el mundo de la paleopatología ósea. En este caso el estudio se centrará en aquellas características únicas y/o extraordinarias con las que puede contar un individuo y que le identificarán de forma inequívoca dentro de un grupo poblacional más homogéneo. Como ejemplo de este tipo de estudio podemos nombrar casos como la aparición de un sexto dedo en las manos o en los pies o la aparición de procesos wormianos en el cráneo, en el que durante la etapa de desarrollo del individuo, el hueso frontal y parietales se han dividido, de forma inusual, en varias partes.  

A todo lo anteriormente mencionado, también se puede añadir en el análisis de los restos óseos, toda la información que el investigador pueda recabar de los posibles familiares y amigos de la víctima cuyos restos se están investigando. Así pues, si el investigador sabe, por ejemplo, que el individuo en vida era un gran consumidor de tabaco, podrá centrarse en la búsqueda de los marcadores dentarios que indicaran que, efectivamente así era. 

Todos estos análisis ayudaran a la identificación de unos restos óseos con personas concretas y, también, a esclarecer cuáles fueron las causas de su muerte. 



Referencias: 

  • http://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2014/08/18/encuentran-restos-oseos-19-personas-obras-carretera-granada/00031408381784372384718.htm 30/09/16
  • http://ceanfiblog.blogspot.com.es/2010/01/determinacion-de-sexo-en-restos.html 30/09/16
  • https://www.propdental.es/bruxismo/consecuencias-del-bruxismo/ 30/09/16
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Polidactilia 30/09/16
  • http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-95022007000400019 30/09/16
  • Curso de paleopatología forense. Ortega, R. Instituto de Ciencias Forenses, 2016.




sábado, 31 de octubre de 2015

ANTROPOLOGÍA FORENSE





ODONTOLOGÍA FORENSE: INTRODUCCIÓN Y USOS EN ANTROPOLOGÍA FORENSE
Según la Real Academia de la Lengua Española, un diente es un “cuerpo duro que, engastado en las mandíbulas del hombre y de muchos animales, queda descubierto en parte, para servir como órgano de masticación o de defensa”.
Dichos dientes, o piezas dentales,  están situados dentro de la cavidad bucal, en la cual encontramos tanto tejidos óseos (los dientes y los huesos maxilares) como tejidos blandos (labios y paladar mucoso) engastados en cada alveolo mediante tejido blando de sujeción, siguiendo el dibujo semicircular de la mandíbula y del maxilar.
Cavidad bucal vestibular.jpg
Cavidad Bucal


PARTES DEL DIENTE
Cada diente se compone de raíz, cuello y corona.
  • Partes del diente.jpg
    Partes de un diente
    Raíz: Parte del diente anclada en el alveolo, es la parte más larga y profunda y consiste en varios picos afilados. Su parte inferior se denomina ápice.  A su vez, dentro de la raíz encontramos vénulas y arteriolas (distintos tipos de vasos sanguíneos que aseguran el flujo sanguíneo) y el nervio, todo ello dentro de la pulpa dentaria. También podemos observar la existencia del llamado cemento, que asegura la adhesión del diente a la mandíbula o maxilar.
  • Cuello: Es la parte que separa la raíz de la corona y que está inmersa en la encía.
  • Corona: Es la parte visible del diente y contiene la dentina aislada por el esmalte.


Los dientes tienen 5 caras:
  • Oclusal: por la que los dientes de ambas partes de la boca se unen.
  • Caras de los dientes.jpg
    Caras de un diente
    Labial o vestibular: es la zona que entra en contacto con la boca o mejilla.
  • Lingual o palatina: cara del diente que se encuentra en el lado de la lengua.
  • Proximal o mesial: es la cara que está en contacto directo con el diente inmediatamente anterior.
  • Distal o posterior: es la cara opuesta a la cara proximal o mesial.


ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE LOS DIENTES


  • Color: color blanco amarillento en los dientes permanentes y blancos-azulados en los deciduos. Depende de la dentina y se corresponde al proceso de calcificación (más amarillo cuanto mayor calcificación).


                   
  • Tamaño: Difiere según el individuo. Se han establecido relaciones entre el tamaño, la raza y el sexo. Así mismo, al poder establecer la proporción, también se puede realizar el cálculo aproximado de la talla de un individuo a partir de los dientes.





  • Forma: Tiene cara de cono o prisma de cuatro caras, un vértice y una base (la cara oclusal).


                      


  • Tipos de dientes: Estos pueden ser caninos, incisivos, premolares y molares (figura 9). Los niños tienen una primera dentición llamada decidua que consiste en 4 caninos, 4 incisivos y 8 molares. Más adelante se cambia esta dentición por la dentición permanente propia de los adultos, y consiste en 4 caninos, 4 incisivos, 8 premolares y 12 molares.


POSIBLE INFORMACIÓN APORTADA POR EL ESTUDIO DE LOS DIENTES

Estudio de número mínimo de individuos: Cuando están sueltos, se puede escoger un diente (preferiblemente un canino por sus raíces profundas) y realizar una cuenta de los mismos para establecer el número mínimo de individuos que hay en unos restos.

Identificación animal o humana de los restos: Hay ciertas características de los dientes que son sólo propias de los seres humanos, como el tamaño, la forma de sus superficies oclusares, la cantidad de dentina, etc., por ello, su estudio puede identificar a qué especie pertenecen los dientes.

Sexo: Si se poseen datos poblacionales con los que comparar, el tamaño de la corona puede aportar información bastante discriminatoria respecto al sexo del individuo.


Edad: La fase de la dentición, el desgaste de sus partes, entre otros factores, pueden servir para determinar la edad aproximada del individuo.


Raza: El tamaño de los dientes y su morfología es fundamental para el estudio de la raza del individuo. Los datos que aportan los dientes a este respecto son altamente discriminatorios.

Referencias:
  • Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Edición 22ª. V.V.A.A. http://www.rae.es/rae.html
  • Identificación antropológica policial y forense. V.V.A.A. Ed: Tirant lo  Blanch, Valencia 2000.
  • Compendio de métodos antropólogicos forenses. Vol 6. Udo Krezner , Ed: CAFCA, 2005