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martes, 29 de septiembre de 2020

CRIMINOLOGÍA AMBIENTAL: ELECCIÓN RACIONAL (TEORÍAS DE LA OPORTUNIDAD)

 


TEORÍAS DE LA OPORTUNIDAD: ELECCIÓN RACIONAL


Dentro de la corriente de las teorías de la oportunidad encontramos la expuesta por los autores británicos Cornish y Clarke que, a mediados de los años ochenta del siglo pasado nos hablaban de esta teoría relativa al comportamiento delictivo.

Según los mencionados autores, esta teoría defiende que una persona delincuente, antes de la comisión de un delito o crimen, va a tomar la decisión de cometerlo o no, basándose en la consideración de diferentes variables. El/la posible infractor/a valora las oportunidades que tiene para cometer el delito con cierta garantía de éxito. Además, suma a esa balanza cuáles son las ventajas que espera obtener si concluye su infracción con éxito y las consecuencias que tendría que asumir si termina siendo atrapado/a. 

Siendo así, siempre según los autores mencionados,  la inclinación criminal no lo es tal, sino que sería el resultado de la valoración, en cada momento, de si compensa la comisión de un acto delictivo, o no. Esta acción racional de valorar el delito iguala, por lo tanto, a los infractores con los no infractores ya que, en definitiva, todos nosotros, seguiríamos estos pasos racionales a la hora de valorar si cometemos o no una infracción solo que, en el caso de los que sí los terminan cometiendo, el resultado de su valor racional inclina la balanza hacia delincuencia o criminalidad. 

Estos autores, vieron el desarrollo de su teoría motivado por una realidad que se vivía en los años 70 alrededor de programas de rehabilitación. Al parecer, en estas décadas, se articulaba la rehabilitación, fundamentalmente,  en base a problemas patológicos o psicológicos de las personas delincuentes y éstas eran sacadas de sus entornos cotidianos para aplicarles los programas de rehabilitación. Estos autores observaron que, al ponerse de nuevo en contacto con su entorno volvían a tomar caminos delincuenciales. 

Así pues, Cornish y Clarke, mediante la observación de la influencia que para ellos tenía el entorno en la elección de un camino delincuencial ya que éste, el entorno, servía de aprendizaje, articularon su propuesta teórica entorno a cuatro puntos fundamentales:

  • Sin menospreciar la influencia de las características personales y emocionales de la persona delincuente, así como su educación, el punto determinante a la hora de convertirse en una persona delincuente es el ambiente en el que esa persona vive y/o se desenvuelve. 
  • Este ambiente influye en la persona por medio del aprendizaje y del refuerzo hacia la comisión de delitos. Ciertamente, la persona valorará los puntos anteriormente mencionados pero, debido al aprendizaje a y al refuerzo recibidos, su valoración se decantará, más fácilmente, hacia la infracción. Una vez realizada una primera infracción ésta será incluida en el repertorio conductual de la persona. 
  • Esta influencia se da en ambientes concretos con condiciones similares entre sí. Si la persona continúa en contacto con estos ambientes más fácil será que su valoración hacia la comisión de delitos sea más probable. 
  • Los ambientes hacen más proclive el aprendizaje de un determinado tipo de delito que moldeará la conducta delictiva de las personas.

Basándome en lo recopilado por L. Vozmediano Sanz y C. San Juan Guillén en su obra "Criminología ambiental. Ecología del delito y de la seguridad", los autores consideran sus estudios, más que una teoría, una herramienta conceptual ya que, Cornish y Clarke, en una reciente revisión de la teoría de la elección racional, consideran que consta de seis puntos clave:


  • El comportamiento delictivo tiene un propósito: Es decir, es un acto volitivo que persigue la obtención de un beneficio. 
  • El comportamiento delictivo es racional: la persona delincuente, al tener unos objetivos, reflexiona sobre la mejor manera de conseguirlos. Esto no significa que se realice una perfecta reflexión en cada caso, a veces esas valoraciones se deben hacer en segundos y cada persona cuenta con una experiencia distinta, que dicha valoración se dé es lo que se defiende en esta teoría o herramienta conductual.
  • La toma de decisiones al llevar a cabo un delito es específica de ese tipo de delito: Cada delito es distinto y requiere de distintas actuaciones delictivas. Por lo tanto, la reflexión previa también es distinta y concreta a cada tipo de delito. No es lo mismo una violación que una estafa inmobiliaria, por poner un ejemplo. Por lo tanto los mecanismos de valoración deben ser también distintos, distintos beneficios, distintas oportunidades y distintas consecuencias.
  • Las elecciones de los infractores: evento o  implicación. Las primeras son las relativas a los asuntos prácticos del delito y a su planificación o llevada a cabo. Las segundas, las de implicación, se refieren a la toma de decisiones sobre la comisión o no de un determinado delito, bien sea el primero que inicie una posible carrera criminal, delitos intermedios o el último, en el que el sujeto decide no seguir cometiendo delitos.
  • Diferentes fases de implicación: Iniciación, habituación y abandono. Los factores que influyen en la valoración en cada una de las fases es distinto. En los inicios puede ser determinante la variable económica, por ejemplo, mientras que en las otras fases puede empezar a pesar la valoración de las consecuencias al haber sido ya detenido o castigado. 
  • Los eventos criminales siguen una secuencia de pasos y decisiones. En la valoración de la comisión y en su planificación un mismo sujeto suele moverse en el mismo radio de acción racional por lo que quedará marcado en, por ejemplo, su modus operandi. 

Siguiendo estos puntos, los autores de la teoría de la elección racional proponen analizar los pasos que las personas delincuentes siguen y las valoraciones tenidas en cuenta para cometer o no un delito como si fueran guiones delictivos.

En definitiva, esta teoría no pretende explicar la fenomenología criminal en su conjunto, sino un método de análisis que permita, mediante el conocimiento de las decisiones y actividades de las personas delincuentes, la prevención o la intervención que lleve a evitar que tengan éxito. Se alejan del concepto de las disposiciones estables para la comisión del delito realizando una aproximación eventual, es decir, un estudio caso a caso de las condiciones ambientales de cada individuo y en cada uno de sus actos criminales. Es un modelo centrado en la prevención a corto plazo y de tipo situacional.

Una de las más grandes críticas recibidas a esta teoría es la afirmación de que no todos los delitos son racionales o tienen una motivación detrás. Los autores responden a las mismas indicando que, aunque la persona delincuente sufra una patología que lo convierta en imprevisible, también hay una valoración de la oportunidad y del beneficio y la consecuencia que puede acarrear detrás del acto. Es más, indican que este aspecto (si es racional o no la motivación y la preparación del acto delincuencial) es un dato que no afecta a su enfoque ya que, cuanto más irracionales sean estas variables, más sencillo será encontrar al/la infractor/a. Ellos buscan la prevención y la detención a través de su teoría y, para ello, se centran en actos que requieren racionalidad, que serán a su entender, los más complejos de prevenir y tratar. 

Asimismo, también se critica que, centrándose en el aspecto ambiental, se deje de lado el origen de la motivación para delinquir o las causas profundas de la delincuencia. Una vez más, los autores defienden su teoría indicando que no está pensada para explicar la etiología criminal, sino para explicar la conducta que hay detrás de la propia comisión del delito. 



Referencias: 

  • Criminología ambiental. Ecología del delito y de la seguridad. Vozmediano, L., San Juan Guillén, C. Ed: Carrera edició, S.L. Barcelona, 2010
  • https://www.iagua.es/sites/default/files/styles/thumbnail-700x525/public/libertad-de-eleccion.jpg?itok=hTNbtZXi   




  • viernes, 2 de febrero de 2018

    CRIMINOLOGÍA AMBIENTAL: CRIMINOLOGÍA ACTUAL




    CRIMINOLOGÍA AMBIENTAL ACTUAL: TEORÍAS DE LA OPORTUNIDAD I



    (Para leer la primera parte de este post pincha aquí)

    Tras estudios anteriores dentro del marco de la criminología ambiental, el estudio de esta área de la criminología evolucionó hacia otras teorías tales como la teoría de actividades rutinarias, la teoría de la elección racional y la teoría del patrón delictivo.

    Son los autores Felson & Clarke los que en los años 90 del pasado siglo dirigieron sus estudios e investigaciones a la prevención del delito basándose en las teorías de la oportunidad. Defienden que la interacción entre la persona que comete un delito y su situación son igual de relevantes que la motivación del delincuente e incluso más decisivos a la hora de realizar un ejercicio de prevención. 

    Felson & Clarke presentaron diez principios de las teorías de la oportunidad examinando dichas oportunidades desde tres puntos de vista (Vozmediano y San Juan Guillén 2010):

    • La oportunidad es una variable fundamental en la comisión de un delito. Muchas tipologías delictivas podrían reducir su ocurrencia con modificaciones en el diseño de espacios públicos. 
    • Cada tipo de delito cuenta con oportunidades específicas. Es decir, las oportunidades que deben darse para que ocurra un maltrato infantil no tienen nada que ver con las que deben darse para el hurto de un móvil. 
    • Las oportunidades para delinquir se centran en ciertos lugares y en momentos temporales concretos. Es por este motivo que enfocar las actividades rutinarias, conociendo el patrón delictivo, ayudará a la prevención de la ocurrencia de delitos.
    • El surgimiento de oportunidades de delito dependen de las actividades diarias de la población. Es decir, será más fácil robar en un domicilio de lunes a viernes en horario laboral (momento en el que los integrantes de la casa estarán presumiblemente trabajando, en el colegio o instituto) que un día de fin de semana en el que las probabilidades de que algún habitante de la casa esté en ella. 
    • La comisión de un delito puede abrir puertas a la comisión de otros. Por ejemplo, la compra ilegal de un arma de fuego puede facilitar la comisión de un delito con intimidación. 
    • Algunos objetos (u objetivos criminales) tienen una condición intrínseca que les hace más atractivos a la hora ser elegidos para ser protagonistas de un delito. 
    • Los cambios sociales y la nueva tecnología ofrecen nuevas oportunidades de delincuencia. Cuando un nuevo producto, normalmente de tecnología aparece en el mercado pasa por cuatro fases: innovación (el producto es muy caro y le interesa a poca gente), crecimiento (Los precios bajan y más porcentaje de población está interesado en adquirirlo. En esta fase los delitos de robo crecen), venta masiva (la curva de delito comienza a bajar al ser más fácil para mayor porcentaje de gente adquirir el producto de forma lícita) y saturación (la curva de delincuencia tiende a cero por falta de demanda). 
    • Se puede prevenir el delito en función de la disminución de la aparición de oportunidades. Las estrategias de prevención situacional están orientadas a varios aspectos: incremetar el esfuerzo que la persona que va a delinquir considera que tiene que realizar para cometer un delito; aumentar el riesgo percibido por la persona que va a delinquir; reducir la posible recompensa que pueda obtener el delincuente por medio de un acto delictivo y eliminar las excusas con las que el delincuente justifica su acción. 
    • Disminuir las oportunidades no suele producir el desplazamiento del delito. Es decir, cuando se interviene efectivamente en la comisión de un delito, en un número reducido de veces el delincuente cambia de delito o se desplaza geográficamente para cometerlo. Por lo tanto, la intervención es efectiva en un alto porcentaje. 
    • Cuando se interviene en una zona para prevenir el delito los efectos positivos de la intervención pueden extenderse a zonas adyacentes en las que no se ha aplicado dicha prevención. 

    Estos serían los principios comunes a las teorías, relacionadas con las teorías de la oportunidad, que serán desarrolladas en otro post.


    Referencias: 

    • Criminología ambiental. Ecología del delito y de la seguridad. Vozmediano, L., San Juan Guillén, C. Ed: Carrera edició, S.L. Barcelona, 2010
    • https://akifrases.com/frase/139595 IMAGEN 02/02/18



    domingo, 10 de septiembre de 2017

    CRIMINOLOGÍA AMBIENTAL: BREVE HISTORIA DE SU EVOLUCIÓN



    CRIMINOLOGÍA AMBIENTAL


    Entorno crimen niñas de Alcásser
    La  Criminología Ambiental es una parte de la Criminología que se encarga de analizar el entorno, tanto el que ha sido escenario de un delito  o delitos, como el que es susceptible de serlo. Este área de la Criminología no debe confundirse con la Green Criminology , que se encargaría de delitos contra el medio ambiente. 

    Si atendemos a lo dicho por los autores Brantingham y Brantingham en 1981 en su libro Environmental Criminology, los cuales apuntan que podemos hablar de crimen cuando concurren cuatro factores (una ley, un infractor de dicha ley, un objetivo o víctima y un espacio y un tiempo concretos en los que se desarrolla dicho crimen), la Criminología Ambiental vendría a ocuparse del espacio (o espacios) donde se ha cometido un crimen así como su temporalidad.

    Esta propuesta de profundizar en el contexto del delito, su localización, temporalidad y variables ambientales no rechaza la idea de multivariabilidad del mismo. Es decir, acepta que un fenómeno delictivo cuenta con múltiples factores que lo determinan siendo estos de distintas tipologías y dependientes de distintas disciplinas. Sin embargo, considera que el análisis ambiental ayuda a comprender el delito, a prevenirlo o, incluso, a predecirlo. 

    El origen de la Criminología Ambiental podemos encontrarlo en de forma dispersa en distintas disciplinas relacionadas con la Criminología. 

    Mapa del delito Balbi & Guerry 1929
    Los primeros mapas del delito aparecen en el siglo XIX y son fruto de la evolución del Derecho Penal que dio lugar a la creación de instituciones tales como la policial y la penitenciaria. El natural funcionamiento de estas instituciones necesitó de la recogida de información en relación a todos los delitos que se iban cometiendo. Pronto aparecieron agencias de información que se dedicaban a la recogida de datos de forma periódica y sistemática y, de esta forma, se pudieron analizar y correlacionar los datos para encontrar patrones que permitieran la comprensión, la prevención y la predicción. Asimismo, estas primitivas bases de datos del crimen también permitieron comparar la ocurrencia y características del delito entre regiones tan distintas como lo eran Francia o Inglaterra, o distintas partes dentro de un mismo país.

    Estos datos no eran sólo ambientales,  dado que se nutrían también de estudios como el censo de población, los cuales arrojaban luz sobre otros aspectos del delito como el dato que decía si delinquían más hombres que mujeres o qué tipos de delitos eran más propios de un género u otro. 

    Como consecuencia directa de esta evolución aparece lo que se ha llamado la estadística moral que se dedicaba a recabar y a analizar datos estadísticos sobre actos que se consideraban de carácter moral, tales como el suicidio o el delito. 

    Adolfe Quetelet
    Encontramos en esta época dos autores clave para el desarrollo de estos estudios: Adolfe Quetelet y André-Michel Guerry. Dichos autores junto al geógrafo Adriano Balbi, presentaron mapas temáticos sobre el delito. En sus estudios descubrieron que la distribución del delito no era homogénea dentro del área de un mismo país y, además, pudieron observar que existían diferencias en los patrones de los delitos cometidos contra la propiedad y los delitos cometidos contra las personas y que dichos patrones eran bastante estables a lo largo del tiempo. 

    También realizaron comparaciones entre los datos obtenidos en distintos países comprobando que la distribución del delito, su tipología y concurrencia variaba notablemente de un país a otro. Estos estudios a escala internacional que se dieron en un principio, dieron lugar a estudios a escalas más pequeñas. Es decir, se pasó a comparar los datos relativos a la comisión de delitos entre regiones pequeñas, ciudades, pueblos o zonas dentro de una misma ciudad. 

    Escuela de Chicago
    La Escuela de Chicago, a través de la publicación de los estudios relacionados con la SociolgíaPark & Burgess (1925), recogen el testigo dejado por Quetelet y Guerry. De esta forma, mediante la introducción del nuevo concepto de ecología humana, la cual consiste en el estudio de la interacción de los seres humanos con su entorno espacial y temporal, desarrollan nuevas teorías en las que analizan el desarrollo de las ciudades y su influencia en el devenir de los seres humanos que en ellas habitan (por ejemplo, el estudio del modelo concéntrico de desarrollo de la estructura urbana) 

    Más adelante y basándose en los estudios de Park & Burgess, los autores Shaw and McKay, también miembros de la Escuela de Chicago, desarrollaron un trabajo sobre delincuencia juvenil que está considerado como uno de los más importantes de la historia de la Criminología moderna. 

    Analizando sus estudios descubrieron que los lugares de residencia de los delincuentes juveniles seguía un patrón regular y estable, es decir, tenía una localización concreta dentro de las áreas anteriormente definidas por Park & Burgess. Dichas áreas, además, concentraban una serie de problemáticas sociales concretas y también regulares. Esto dio lugar conclusiones que abrían paso a la posibilidad de ejecutar planes de prevención y predicción del delito. 

    En las décadas sucesivas hubo una bajada de la afluencia de estudios preocupados por analizar estos temas, por lo que no hubo grandes avances al respecto.

    Oscar Newman
    Es en la década de los 70 del siglo XX cuando surge  lo que se conoce como Crime Prevention Throgh Envirmoental Design  (Prevención del delito a través del diseño de espacios), creada por el criminólogo C. Ray Jeffery. Esta corriente complementada por las propuestas del arquitecto Oscar Newan, afirma que la configuración del espacio urbano incide directamente en la tasa de delincuencia de un núcleo de población. 

    Las ideas de Newman que no eran del todo nuevas, la arquitecta Jane Jacobs ya había desarrollado la idea de favorecer la vigilancia natural creando espacios seguros y que invitaran a la gente a estar en la calle, trasladaban la responsabilidad de la defensa a los propios ciudadanos.


    Por su parte, Jeffery, añadía a lo anterior la necesidad de poner en marcha políticas de prevención y de intervención social y psicológica para reducir el delito.

    Es en la década de los ochenta cuando aparece una de las teorías más famosas de la Criminología Ambiental, la teoría de las ventanas rotas (Willson & Kelling, 1982) y que correlacionaba, de forma inversamente proporcional, el estado de conservación de un barrio con su índice de criminalidad. Es decir, cuanto peor cuidada estuviera una zona urbana (suciedad, ventanas rotas, edificios pintados y/o abandonados) más alto era el índice de criminalidad de dicha zona.

    Este tipo de estudios evidencia un alejamiento de la Criminología tradicional y la Criminología Ambiental. Este es así, porque la segunda pierde el foco de interés en la motivación del delincuente por delinquir. Es decir, da por hecho que hay determinados individuos que delinquen y se centra en estudiar en qué ha podido influir la localización en la que se ha cometido un delito. Además, se inician una serie de estudios más geográficos que parten de una zona concreta y analizan  los delitos cometidos en dicha zona.

    Este cambio de perspectiva, unido a los avances en técnicas de análisis propias de la Arquitectura o la Geografía, han dado lugar a la base de la Criminología Ambiental moderna.

    Otras teorías surgidas bajo el ala de dichos cambios han sido fundamentales para llegar hasta nuestros días. Entre ellas podemos encontrar el desarrollo de la prevención situacional del delito (Clarke,1980), centrándose en un estudio micro de los comportamientos delictivos y presentando patrones que animaban a desarrollar políticas concretas de prevención.

    Triángulo del delito
    Por otro lado, autores como Cohen & Felson (1993) que se centraron en patrones de delincuencia más generales y desarrollaron una teoría basada en las actividades rutinarias observada en barrios norteamericanos de después de la II Guerra Mundial (cómo que la incorporación de la mujer al trabajo hizo que hubiera más delincuencia en barrios de clase media por un doble motivo: las casas se quedaron solas y el desarrollo económico permitió que las viviendas contaran con objetos más "apetecibles"). Estos estudios complementaron los anteriores relacionados con la prevención situacional del delito de Clarke dando lugar al análisis del delito a través del triángulo formado por infractor, víctima u objetivo y  lugar del delito.

    Por último, cabe resaltar los estudios de Brantingham & Brantingham, también en la década de los ochenta, en los que desarrollaron su teoría del patrón delictivo que defiende que la distribución del delito se asocia a aquellas actividades clave dentro de las zonas urbanas y con la familiaridad que con dichas zonas tiene el infractor. Esto llevó a la conclusión de que los delitos se cometían en zonas concretas y, por lo tanto, predecibles siendo estos el producto de la correlación entre el alto conocimiento de la zona donde se va a delinquir por parte del delincuente y, por otro lado, de las oportunidades que ofrece la realización de actividades rutinarias en la zona en cuestión.

    Todas estas teorías, desde las desarrolladas en el s.XIX, hasta las más recientes, han sido la base para la evolución de la Criminología Ambiental moderna, cuya situación procederé a desarrollar en otro post más adelante.



    Referencias: 


    • Criminología ambiental. Ecología del delito y de la seguridad. Vozmediano, L., San Juan Guillén, C. Ed: Carrera edició, S.L. Barcelona, 2010
    • https://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/128906/1/Criminologia_ambiental_un_area_en_expans.pdf
    • http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170129/189731097_0.html IMAGEN 31/08/17
    • http://reader.digitalbooks.pro/book/preview/28613/Section0083.xhtml IMAGEN 31/08/17
    • https://www.google.es/search?biw=1517&bih=681&tbm=isch&sa=1&q=quetelet+y+Guerry&oq=quetelet+y+Guerry&gs_l=psy-ab.3...430912.437919.0.439809.31.25.6.0.0.0.134.1822.20j3.23.0....0...1.1.64.psy-ab..2.9.838...0j0i67k1j0i30k1j0i5i30k1.onWduL1rlBM#imgrc=0mkBKXQkDEaqIM: IMAGEN 31/08/17
    • https://www.emaze.com/@AICRFFOL/exposici%C3%B3n-teor%C3%ADas IMAGEN 10/09/17
    • https://qcruzdesign.files.wordpress.com/2012/08/auditorio.jpg IMAGEN 10/09/17
    • https://elanalistacriminal.blogspot.com.es/2017/01/el-triangulo-de-analisis-de-problemas-o.html IMAGEN 10/09/17